Si ha intentado quedar embarazada sin éxito durante más de 6 meses, antes de proceder con procedimientos médicos invasivos, asegúrese de que su tiroides esté funcionando al nivel óptimo posible.
Muchas mujeres no se dan cuenta de que una buena función tiroidea es esencial para la fertilidad, la capacidad de concebir y mantener un buen embarazo. Una tiroides hipoactiva (o hiperactiva) puede impedirle lograr el embarazo deseado. Si bien existen muchas y variadas razones para la infertilidad, la mala función tiroidea puede ser ese "eslabón perdido", especialmente para quienes no tienen problemas específicos de infertilidad.
Una evaluación completa de la tiroides es esencial y debe realizarse lo antes posible para cualquier mujer que intente quedar embarazada, especialmente si:
- ha estado intentando quedar embarazada sin éxito durante más de 6 meses;
- tuvo dos o más abortos espontáneos;
- tiene un ciclo menstrual irregular;
- tiene antecedentes familiares de problemas de tiroides;
¿Qué hace la glándula tiroides?
La glándula tiroides se encuentra en el cuello debajo de la laringe, delante de la tráquea. Cada célula del cuerpo depende de las hormonas tiroideas para regular el metabolismo corporal, los niveles de calcio en sangre, la producción de energía, el metabolismo de las grasas, el oxígeno, el equilibrio de otras hormonas y el mantenimiento del peso.
La función tiroidea saludable puede verse afectada por:
- exposición a toxinas ambientales: radiación electromagnética, productos químicos, pesticidas, metales pesados
- predisposicion genética
- altos niveles de estrés
- deficiencias de nutrientes
- trastornos autoinmunes
- infecciones
- otros desequilibrios hormonales, p. Dominio de estrógenos, niveles altos de prolactina.
Dieta y estilo de vida – La dieta occidental moderna contribuye significativamente al aumento de los problemas de salud de la tiroides. Los alimentos que dañan la función tiroidea incluyen cereales refinados, azúcares simples, productos de soja, maní, cafeína, aceites hidrogenados, tabaquismo y alcohol. La exposición a metales pesados, p. el mercurio y el plomo también pueden ser perjudiciales.
El manejo del estrés es imperativo. El estrés provoca un aumento de los niveles de cortisol, considerada la hormona del estrés por excelencia. Por último, el ejercicio es beneficioso, ya que estimulará la secreción de hormonas tiroideas.
Tratar la función tiroidea no es una cura mágica para todos los problemas de fertilidad, pero para muchas mujeres, una vez que mejora la salud de la tiroides, los problemas de fertilidad se resuelven y pueden tener un embarazo saludable y disfrutar de los tesoros de la maternidad.





























